puentes de participación ciudadana

Comisión Experta elimina norma que termina con las contribuciones, suprime la objeción de conciencia y mantiene protección de la vida “de quien está por nacer”

Enmiendas rechazadas con votaciones empatadas, con 12 votos a favor y 12 en contra. Esa fue la tónica del último pleno de la Comisión Experta, que en una maratónica jornada sometió a votación 622 observaciones para modificar el texto despachado por el Consejo Constitucional.

Los 24 comisionados llegaron hasta sus pupitres en el hemiciclo del Senado en Santiago con un fracaso en sus espaldas. Pese a todos los esfuerzos realizados, a la amplitud y el diálogo mostrado por cada bloque, el órgano no pudo llegar a un pacto político sustantivo e integral para destrabar los nudos críticos detrás de las normas más controversiales que redactaron los consejeros.

Esa incapacidad para llegar a un pacto en los artículos clave provocó que cada sector ingresara su propio paquete de indicaciones. Tanto así que decenas de esas enmiendas eran espejo; es decir, textos idénticos pero no comunes, que fueron reflejo de los pocos entendimientos parciales que se consiguieron en la última mesa de negociación de la Comisión Experta.

Esa fue la razón por la que el debate del pleno de la mañana subió de tono y estuvo marcado por recriminaciones de lado y lado. Chile Vamos fue enfático en señalar que la Comisión Experta tenía que ser deferente con el texto redactado por el órgano democráticamente electo por la ciudadanía para escribir esta Constitución y, por lo mismo, más que eliminar normas, había que corregir y arreglar aspectos de su contenido. De la izquierda vinieron reproches a la forma en como la derecha ejerció su mayoría en un proceso destinado a “escribir las reglas de la democracia”.

Votos cruzados

Sin un acuerdo que los respaldara, los expertos empezaron a votar enmienda por enmienda y la actitud a lo largo de todo el pleno fueron los votos cruzados; es decir, expertos de derecha votando por enmiendas del oficialismo y comisionados de izquierda votando por indicaciones de la oposición.

Eso fue lo que ocurrió, por ejemplo, en la enmienda que modifica el artículo primero del texto constitucional. La derecha rechazó la enmienda de la izquierda, pero al momento de votar la indicación de Chile Vamos las dos comisionadas de la DC Paz Anastasiadis y Alejandra Krauss votaron a favor.

De esta forma, la derecha hizo un gesto a la izquierda devolviendo la cláusula del Estado social al artículo primero de la propuesta de nueva Constitución. El orden de los incisos en esa norma quedó así: dignidad humana, familia como núcleo de la sociedad, Estado social, autonomía de los cuerpos intermedios, servicialidad del Estado y remoción de obstáculos.

Otro gesto de la derecha hacia la izquierda fue que algunos comisionados de Chile Vamos, ante nula opción de que los expertos de izquierda dieran sus votos para arreglar la norma de objeción de conciencia personal e institucional, tuvieron que dar sus votos para aprobar la indicación del oficialismo que suprime la norma por completo. Los expertos que hicieron el cruce fueron: Hernán Larraín (UDI), Katherine Martorell (RN), Juan José Ossa (RN), Máximo Pavez (UDI) y Sebastián Soto (Ind.-Evópoli).

Pese a que este artículo será observado por la Comisión Experta, fuentes de la bancada de consejeros del Partido Republicano confirman que no darán sus votos para visarla en el pleno del Consejo, por lo tanto, este tema terminará en la comisión mixta.

Se confirma la protección de la vida de quien está por nacer

En los temas vinculados a la protección de la vida humana en gestación, se produjo la anulación de las tres observaciones ingresadas; es decir, las tres indicaciones se rechazaron y por lo tanto se confirmó el texto del Consejo.

Para entender este punto hay que recordar que el Partido Republicano quiso proteger de forma más robusta la vida humana en gestación. Para eso promovió con éxito que la derecha del Consejo reemplazara el fraseo clásico de la Constitución vigente para dar luz verde a que la “ley protege la vida de quien está por nacer”.

Eso implica hacer un cambio de una palabra -el “quien” por el “que”-, lo cual, según algunas interpretaciones, entrega un nuevo escenario constitucional a los futuros operadores del sistema jurídico para que interpreten la nueva norma, la cual podría entrar en colisión con la ley vigente de aborto en tres causales. Esto último, al menos, es el argumento de la izquierda.

La izquierda propuso suprimir toda la norma, pero la derecha no quiso, por lo tanto la enmienda se rechazó. Luego la derecha llegó dividida. Se sometió a votación una indicación ingresada por una parte de la oposición -con respaldo de Amarillos y Demócratas- que planteaba que “la ley protege la vida del ser humano antes de nacer”. El texto también se rechazó. Luego, cuando se sometió a votación la indicación que reponía que la ley protege la vida “del que está por nacer”, la izquierda no dio sus votos y por lo tanto también se rechazó.

Pero ese no es el único artículo relevante. Había pasado desapercibido, pero los republicanos en silencio estuvieron monitoreando su permanencia en el texto. Se trata de la norma que en el marco de los derechos de los niños define lo siguiente: “Se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad”.

Las comisionadas de izquierda Verónica Undurraga (Ind.-PPD), Antonia Rivas (CS) y Catalina Lagos (PS) han recalcado que esa norma también tiene repercusiones en el estatuto jurídico de la vida en gestación, lo cual podría tener efectos, según han comentado, en la ley de aborto en tres causales. De hecho, esta fue la razón por la cual los expertos no pudieron llegar a acuerdo en esta materia, ya que la derecha no quiso tocar esta norma.

En republicanos, hasta el momento en privado, reconocen que el efecto apunta a dotar de mayor protección la vida humana en gestación. Pero, a su vez, se defienden diciendo que el artículo no es nuevo en el ordenamiento jurídico nacional ya que se considera incorporado por ser parte del artículo 1 de la Convención de los Derechos del Niño, un tratado internacional ratificado por Chile.

¿Adiós al fin del pago de contribuciones?

Los comisionados de Chile Vamos se cruzaron en el camino de los republicanos y tocaron su norma más relevante: el fin del pago de contribuciones a la vivienda principal.

Cuatro expertos del sector -Pavez, Larraín, Soto y Martorell- se sumaron a la enmienda de la izquierda y dieron luz verde a la indicación que suprime este inciso. Esta norma irá a la comisión mixta cuando vuelva al Consejo, por lo tanto, esta eliminación solo es momentánea.

Al momento de votar una enmienda que pretendía observar una norma sobre migrantes ocurrió un problema. El artículo del Consejo decía lo siguiente: “Los extranjeros que ingresen al territorio nacional de forma clandestina o por pasos no habilitados, serán expulsados en el menor tiempo posible o devueltos a su país de origen”.

La derecha quería hacerle cambios menores y la izquierda suprimir el artículo completo. Por un error de algunos comisionados de Chile Vamos, terminó aprobándose la enmienda de la izquierda y esa parte saldría del texto constitucional.Algunos comisionados como Carlos Frontaura (Ind.-republicano) pidieron rectificar su votación, pero la izquierda no dio la unanimidad para eso. Es por esto que fuentes del Partido Republicano confirman que este tema también será llevado a la comisión mixta.

La norma del Consejo que permitía que los condenados con enfermedades terminales puedan cumplir sus penas de cárcel en sus casas quedó ratificada porque no se pudo observar ninguna de las dos observaciones ingresadas. La izquierda no dio los votos para la indicación de la derecha y la oposición hizo lo mismo con la enmienda del oficialismo.

Los comisionados oficialistas habían criticado la norma debido a que, a juicio de ellos, implicaba un perdonazo a los internos de Punta Peuco. Pese a todos sus reparos, al no aprobar ninguna observación, la norma del Consejo queda intacta.

La derecha se divide en solidaridad para derechos sociales

Uno de los grandes gestos de la derecha para tratar de solucionar las críticas del oficialismo que existen en la regulación del derecho a la salud quedó frustrado. La izquierda ha dicho que el inciso que garantiza la libertad de elección de la aseguradora de las cotizaciones obligatorias de salud constitucionaliza el modelo de las isapres, es un tema de rango legal y de política pública y deja como inconstitucionales futuras leyes que quieran avanzar hacia un seguro único administrado por el Estado.

Para tratar de sumar al oficialismo, una parte de Chile Vamos ingresó una enmienda que establecía que “la ley podrá establecer criterios de solidaridad”. Sin embarg,o pese a que hubo votos cruzados de la izquierda, no se consiguieron 14 apoyos.

A favor votaron Anastasiadis, Jaime Arancibia (Ind.-RN), Krauss, Larraín, Martorell, Ossa, Pavez, Marcela Peredo (Ind.-RN), Teodoro Ribera (RN), Leslie Sánchez (Ind.-PPD), Francisco Soto (Ind.-PPD), Sebastián Soto (Ind.-Evópoli) y Undurraga. En contra estuvieron Natalia González (Ind.-UDI) y Bettina Horst (Ind.-UDI). En tanto hubo nueve abstenciones: Alexis Cortés (PC), Frontaura, Magaly Fuenzalida (Ind.-FRVS), Lagos, Domingo Lovera (RD), Gabriel Osorio (PS), Quezada, Rivas y Catalina Salem (Ind.-RN).

Los votos en contra de González y Horst se explican porque ambas comisionadas estiman que la solidaridad es un tema que debe ser con cargo a los impuestos generales y su ubicación en esta norma podría abrir la puerta a que sea con cargo a las cotizaciones. Horst, al momento de sus palabras, agregó que, a su juicio, la solidaridad es algo presente en todos los derechos, no solo en algunos.

Esta misma situación ocurrió con seguridad social. Esa norma no se tocó, quedó igual como llegó del Consejo ya que ninguna enmienda logró los 3/5. La izquierda fue con indicación que protegía los fondos y la derecha con un componente de solidaridad y ambas se rechazaron. En libertad sindical, también se rechazaron todas las observaciones, por lo tanto se confirma el texto de los consejeros y la huelga seguirá limitada a la negociación colectiva.

Todas las observaciones aprobadas serán despachadas al Consejo. El lunes, el pleno de consejeros, recibirá el informe y debe aprobar las enmiendas por 3/5 y rechazarlas por 2/3. Todo lo que no quede en alguna de esas dos alternativas, se derivará a la comisión mixta.

Al cierre de esta edición, la Comisión Mixta había despachado el primer capítulo y se alistaba a terminar el segundo acápite. La sesión es hasta total despacho y los comisionados estarán hasta la madrugada votando sus indicaciones.

Comparte este contenido:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on email
Email

Si quieres mayor información, no dudes en escribirnos a [email protected]