La voz ciudadana en pensiones

Sería una muy mala noticia que finalmente se cierre la puerta a la esperada reforma de pensiones, pero sería peor aún que ésta se aprobara con condiciones que sean desfavorables para los trabajadores chilenos.

Cada vez se ve más difícil la posibilidad de que el gobierno y la oposición logren un acuerdo en pensiones, a pesar de que es uno de los temas más importantes dentro de la agenda de la actual administración. Frente a la posibilidad de que el Ejecutivo ceda a lo que le ha exigido la oposición durante toda la negociación en el Senado, han surgido cada vez más voces que claman por preferir dejar el tema para más adelante y no terminar con una reforma que entregue el 6% de cotización adicional a un fondo de reparto.

La última noticia provino desde la encuesta Cadem, que por segunda vez mostró que el retiro del 10% no hizo más que favorecer la buena percepción de la ciudadanía con respecto al sistema de capitalización individual. No sólo mostró que tras esta política subió de un 57 a un 85% el porcentaje de personas que saben que los fondos ahorrados les pertenecen; al consultarles cuál debería ser el destino del 6% adicional a cotizar, subió de 44 a 53% el porcentaje de personas que quieren que este se vaya a sus ahorros personales. Y lo más notable es que este índice aumenta mucho más en el grupo socioeconómico C3, donde el 63% de ellos no quiere que su dinero vaya a un fondo común.

En todo caso, si prospera la moción de entregar el 6% a un fondo común a través del aumento de la cotización, la clase media sería la más afectada. Este sector no sólo tiene menores ahorros voluntarios para aumentar su pensión, sino que tampoco recibe ningún tipo de ayuda estatal por no estar en el sector de los más vulnerables. Por eso es tan importante que su esfuerzo personal se vea recompensado. Además, no son quienes más “gritan” que el 6% adicional es de ellos.

En contraste a esta realidad y a lo que han manifestado las encuestas, la oposición sigue defendiendo con total convicción su postura ideológica. Durante todo este año, sus senadores incluso se han negado a aceptar el acuerdo que con anterioridad había llegado el gobierno con los diputados de la DC, que apuntaba a entregar un 3% a capitalización individual y el otro 3% a un fondo solidario, con el fin de mejorar las pensiones presentes y futuras.

En sintonía con lo que han manifestado las encuestas, la Coordinadora Nacional de Movimientos Ciudadanos, lanzó una campaña denominada “El 6% También es Mío”, que apunta a que ese aporte debe ir completo a las cuentas individuales, con el fin de recuperar los ahorros que se han perdido a través de los retiros que se han realizado durante la pandemia.

Para lograrlo, también es urgente que el Estado haga un esfuerzo por hacer un mejor uso de los recursos fiscales que permita financiar un pilar solidario robusto que se haga cargo de aquellas personas que no cuentan con pensiones dignas. Porque no es justo que de ello se hagan cargo los trabajadores actuales, a través de lo que será finalmente un impuesto, sobre todo en un momento de crisis económica.

La campaña también reclama el que en la actual discusión no se contemple respetar la libertad de los ciudadanos para elegir el sistema que quieren que les administre sus fondos. Pareciera que por razones ideológicas, se hizo obligatorio eliminar de la mesa a las AFPs, a pesar de que la imagen de éstas ha mejorado sustancialmente tras los retiros de fondos durante la pandemia, pues la ciudadanía se dio cuenta que su dinero estaba siendo bien administrado. Todo ciudadano debería poder elegir dónde prefiere tener sus ahorros, ya sea en un sistema privado o público.

Sería una muy mala noticia que finalmente se cierre la puerta a la esperada reforma de pensiones, pero sería peor aún que ésta se aprobara con condiciones que sean desfavorables para los trabajadores chilenos. Para un tema tan importante, es urgente que los políticos dejen de lado sus ideologías y escuchen la voz de la ciudadanía, del sentido común y la razón.

Por: Verónica Munita | Publicado: 27 de diciembre 2020 El Libero

La voz ciudadana en pensiones

Por: Verónica Munita | Publicado: 27 de diciembre 2020 El Libero

Sería una muy mala noticia que finalmente se cierre la puerta a la esperada reforma de pensiones, pero sería peor aún que ésta se aprobara con condiciones que sean desfavorables para los trabajadores chilenos.

Cada vez se ve más difícil la posibilidad de que el gobierno y la oposición logren un acuerdo en pensiones, a pesar de que es uno de los temas más importantes dentro de la agenda de la actual administración. Frente a la posibilidad de que el Ejecutivo ceda a lo que le ha exigido la oposición durante toda la negociación en el Senado, han surgido cada vez más voces que claman por preferir dejar el tema para más adelante y no terminar con una reforma que entregue el 6% de cotización adicional a un fondo de reparto.

La última noticia provino desde la encuesta Cadem, que por segunda vez mostró que el retiro del 10% no hizo más que favorecer la buena percepción de la ciudadanía con respecto al sistema de capitalización individual. No sólo mostró que tras esta política subió de un 57 a un 85% el porcentaje de personas que saben que los fondos ahorrados les pertenecen; al consultarles cuál debería ser el destino del 6% adicional a cotizar, subió de 44 a 53% el porcentaje de personas que quieren que este se vaya a sus ahorros personales. Y lo más notable es que este índice aumenta mucho más en el grupo socioeconómico C3, donde el 63% de ellos no quiere que su dinero vaya a un fondo común.

En todo caso, si prospera la moción de entregar el 6% a un fondo común a través del aumento de la cotización, la clase media sería la más afectada. Este sector no sólo tiene menores ahorros voluntarios para aumentar su pensión, sino que tampoco recibe ningún tipo de ayuda estatal por no estar en el sector de los más vulnerables. Por eso es tan importante que su esfuerzo personal se vea recompensado. Además, no son quienes más “gritan” que el 6% adicional es de ellos.

En contraste a esta realidad y a lo que han manifestado las encuestas, la oposición sigue defendiendo con total convicción su postura ideológica. Durante todo este año, sus senadores incluso se han negado a aceptar el acuerdo que con anterioridad había llegado el gobierno con los diputados de la DC, que apuntaba a entregar un 3% a capitalización individual y el otro 3% a un fondo solidario, con el fin de mejorar las pensiones presentes y futuras.

En sintonía con lo que han manifestado las encuestas, la Coordinadora Nacional de Movimientos Ciudadanos, lanzó una campaña denominada “El 6% También es Mío”, que apunta a que ese aporte debe ir completo a las cuentas individuales, con el fin de recuperar los ahorros que se han perdido a través de los retiros que se han realizado durante la pandemia.

Para lograrlo, también es urgente que el Estado haga un esfuerzo por hacer un mejor uso de los recursos fiscales que permita financiar un pilar solidario robusto que se haga cargo de aquellas personas que no cuentan con pensiones dignas. Porque no es justo que de ello se hagan cargo los trabajadores actuales, a través de lo que será finalmente un impuesto, sobre todo en un momento de crisis económica.

La campaña también reclama el que en la actual discusión no se contemple respetar la libertad de los ciudadanos para elegir el sistema que quieren que les administre sus fondos. Pareciera que por razones ideológicas, se hizo obligatorio eliminar de la mesa a las AFPs, a pesar de que la imagen de éstas ha mejorado sustancialmente tras los retiros de fondos durante la pandemia, pues la ciudadanía se dio cuenta que su dinero estaba siendo bien administrado. Todo ciudadano debería poder elegir dónde prefiere tener sus ahorros, ya sea en un sistema privado o público.

Sería una muy mala noticia que finalmente se cierre la puerta a la esperada reforma de pensiones, pero sería peor aún que ésta se aprobara con condiciones que sean desfavorables para los trabajadores chilenos. Para un tema tan importante, es urgente que los políticos dejen de lado sus ideologías y escuchen la voz de la ciudadanía, del sentido común y la razón.